La lubricación incorrecta de reductores industriales provoca fugas, sobrecalentamientos, desgaste acelerado y paradas imprevistas. La grasa líquida se ha convertido en una solución eficaz para evitar estos problemas y mejorar la fiabilidad de los equipos.
Lubricación con grasa líquida en reductores: cuándo usarla y cómo evitar fallos
La lubricación de reductores industriales es un aspecto crítico del mantenimiento que, cuando no se gestiona correctamente, puede generar averías graves, pérdidas de eficiencia y un aumento significativo de los costes operativos.
El uso adecuado de grasa líquida permite optimizar la distribución del lubricante, reducir fugas, proteger engranajes y rodamientos bajo carga y ampliar los intervalos de mantenimiento, especialmente en reductores antiguos, de difícil acceso o sometidos a condiciones exigentes.
Interflon ofrece soluciones de lubricación de alto rendimiento y asesoramiento técnico especializado para seleccionar la grasa líquida más adecuada y garantizar una lubricación eficiente, controlada y segura en reductores industriales.
En mantenimiento industrial, elegir el lubricante correcto es tan importante como la cantidad aplicada. Apostar por grasa líquida en reductores puede marcar la diferencia entre un equipo problemático y una transmisión fiable, eficiente y duradera.
Descubre cuándo utilizar grasa líquida, qué beneficios aporta frente a otros lubricantes y cómo optimizar la lubricación de tus reductores industriales con el apoyo técnico de Interflon.
¿Qué es una grasa líquida?
La grasa líquida es un lubricante con una consistencia intermedia entre un aceite y una grasa, normalmente clasificada como NLGI 000 o NLGI 00.
Combina:
- La capacidad de fluidez y penetración de un aceite.
- Con la capacidad de permanencia y sellado de una grasa.
Esto la convierte en una alternativa ideal para reductores donde:
- El aceite se fuga con facilidad.
- La grasa convencional no llega correctamente a todos los engranajes.
¿Por qué lubricar reductores con grasa líquida?
Los reductores industriales trabajan con cargas elevadas y, a menudo, en condiciones desfavorables: vibraciones, humedad, polvo, altas temperaturas o accesos complicados.
En estos entornos, la grasa líquida aporta ventajas claras:
1. Reducción de fugas
En reductores antiguos o con retenes deteriorados, el aceite tiende a escaparse. La grasa líquida reduce drásticamente las pérdidas de lubricante, manteniendo el sistema protegido durante más tiempo.
2. Lubricación estable bajo carga
La estructura de la grasa líquida permite que el lubricante permanezca adherido a las superficies metálicas, incluso en condiciones de carga variable o vibraciones constantes.
Grasa líquida vs aceite para reductores
La elección entre aceite y grasa líquida en la lubricación de reductores industriales tiene un impacto directo en la fiabilidad del equipo, la estabilidad del proceso productivo y los costes de mantenimiento a medio y largo plazo.
Aunque ambos lubricantes están diseñados para reducir la fricción y proteger engranajes y rodamientos, su comportamiento en condiciones reales de trabajo es significativamente diferente.
| Característica | Aceite para reductores | Grasa líquida |
|---|---|---|
| Fluidez | Muy alta | Alta, sin perder adherencia |
| Permanencia | Baja | Alta |
| Riesgo de fugas | Elevado | Bajo |
| Estabilidad frente a vibraciones | Media | Alta |
| Protección bajo carga | Correcta | Superior |
| Frecuencia de mantenimiento | Alta | Baja |
Esta comparativa pone de manifiesto que, en muchas aplicaciones industriales, la grasa líquida ofrece ventajas claras frente al aceite, ya que mejora la protección bajo carga, reduce las pérdidas de lubricante y permite ampliar los intervalos de relubricación.
Como resultado, se disminuyen las intervenciones de mantenimiento, el consumo de lubricante y los costes asociados a paradas imprevistas.
Ventajas técnicas de la grasa líquida en reductores industriales
El uso correcto de grasa líquida en reductores se traduce en beneficios muy claros:
- Menor desgaste de engranajes y rodamientos.
- Reducción de paradas no planificadas.
- Mayor vida útil del reductor.
- Menor consumo de lubricante.
- Menos tiempo dedicado a mantenimiento.
En términos económicos, esto supone menos costes directos y mayor disponibilidad de la maquinaria.
En estrategias de mantenimiento moderno, la grasa líquida se integra perfectamente en programas de:
- Mantenimiento preventivo.
- Reducción de consumo de lubricantes.
- Optimización de intervalos.
- Mejora de la fiabilidad operativa.
Por este motivo, cada vez más responsables de mantenimiento optan por soluciones de alto rendimiento desarrolladas específicamente para reductores industriales.
Consideraciones clave antes de usar grasa líquida
Antes de sustituir un aceite o una grasa convencional por grasa líquida, es importante:
- Verificar la compatibilidad con el lubricante anterior.
- Ajustar la cantidad de lubricante (no se lubrica igual que un aceite).
Un análisis previo evita errores y maximiza el rendimiento del reductor.
Evita fallos en los reductores con Interflon
Una lubricación incorrecta en reductores industriales (fugas de aceite, lubricante mal distribuido o intervalos mal definidos) acaba traduciéndose en desgaste prematuro, sobrecalentamientos y paradas no planificadas. Elegir la grasa líquida adecuada y aplicarla correctamente es clave para evitar estos problemas.
En Interflon, te ayudamos a analizar cada reductor, definir el lubricante más adecuado y optimizar cantidades e intervalos de lubricación, mejorando la fiabilidad del equipo y reduciendo los costes de mantenimiento.
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Autor: Aina Vall Pina, MLT I
Revisado por: Tom Dessard, Responsable Técnico Interflon